2. Dificultad para hablar o comprender
El habla arrastrada es otro síntoma notable de un miniictus. Las personas mayores pueden presentar inconsistencias en su habla, palabras confusas o incluso permanecer en silencio al intentar responder. Además, pueden tener dificultades para comprender lo que dicen los demás. Esto se debe a que el daño cerebral temporal afecta las áreas responsables del lenguaje. La disartria, o dificultad para articular las palabras, puede ser indicativa de un AIT y debe ser evaluada por un profesional médico.
3. Trastornos de la visión