Por eso, encontrar una saturación baja no significa que exista una única enfermedad.
El tratamiento depende de descubrir la causa.
¿Cuándo debes buscar ayuda de inmediato?
No esperes en casa si existe una dificultad respiratoria intensa, una coloración azulada de labios o rostro, dolor importante en el pecho, confusión repentina, desmayo o una pérdida importante del estado de alerta.
También es urgente si la respiración empeora rápidamente o la persona no puede hablar normalmente debido a la falta de aire.
Si utilizas un oxímetro y obtienes una lectura muy baja que continúa después de repetir correctamente la medición, busca atención médica urgente.
No intentes subir el oxígeno por tu cuenta
Cuando una persona encuentra una lectura baja, puede sentirse tentada a buscar una solución rápida.
Sin embargo, respirar oxígeno adicional no debería hacerse sin una indicación médica adecuada.
El oxígeno medicinal es un tratamiento que debe utilizarse según la situación clínica y las instrucciones de un profesional.
Lo más importante es descubrir por qué el nivel está bajo.
La señal más importante es el cambio
No siempre debes fijarte únicamente en un número.
Si una persona normalmente tiene una saturación estable y comienza a presentar una disminución acompañada de falta de aire, cansancio intenso, dolor en el pecho, confusión o coloración azulada, el cambio merece atención.
Del mismo modo, una persona con una enfermedad pulmonar conocida puede tener un nivel habitual diferente al de alguien sano.
Por eso, conocer el valor habitual y seguir las indicaciones médicas puede ser especialmente útil.
En resumen
Los niveles bajos de oxígeno pueden manifestarse mediante señales como falta de aire, respiración rápida, coloración azulada, dolor u opresión en el pecho, frecuencia cardíaca elevada, mareo, debilidad, confusión y somnolencia intensa.
Pero estos síntomas no permiten determinar por sí solos la causa.
Un oxímetro puede ayudar a estimar la saturación, aunque sus resultados deben interpretarse correctamente y teniendo en cuenta sus posibles limitaciones.
Si la dificultad para respirar aparece de repente, existe dolor intenso en el pecho, confusión, desmayo, coloración azulada o una saturación persistentemente muy baja, no esperes a que desaparezca por sí sola: busca atención médica urgente.