¿Cómo eliminar las manchas de lejía de los tejidos con 2 trucos?

El primer truco. Neutralizar el cloro.
Este método funciona mejor en parches de decoloración recientes o ligeramente descoloridos.
Se necesitan 250 mililitros de agua a temperatura ambiente y una cucharada de tiosulfato de sodio. El tiosulfato de sodio está disponible normalmente en artículos fotográficos o farmacias y se usa ampliamente para neutralizar el cloro.
Mezclar el agua con el tiosulfato de sodio hasta que se disuelva completamente. Vierta la solución directamente sobre la mancha de lejía, asegurando que el área esté completamente saturada. Déjalo actuar durante unos minutos para que la reacción química interrumpa el proceso de decoloración. Luego enjuague la pieza con agua fría y lave normalmente. No frote el tejido, ya que esto puede dañar las fibras debilitadas y extender la decoloración.
Muchas personas notan que la mancha se vuelve significativamente menos visible después de este tratamiento, especialmente si la exposición a la lejía ha sido reciente.
Segundo truco. Camufla la decoloración.
Si la mancha todavía es visible después de la neutralización, el segundo método puede ayudar a que el área descolorida se mezcle de nuevo con el tejido circundante.
Mezclar partes iguales de alcohol isopropílico y vinagre blanco en un tazón pequeño. Humedezca un paño limpio con la solución y aplíquelo suavemente sobre la mancha. No frotes. Con una ligera presión, el líquido penetrará en las fibras y extenderá parte de la pintura a la zona más ligera.
Después de presionar la mancha durante unos minutos, enjuague el pedazo con agua fría. Deja que se seque al aire libre y examina la mancha. Repita el proceso, si es necesario, hasta que la mancha sea mucho menos visible o desaparezca por completo. Esta técnica funciona especialmente bien en colores oscuros y tejidos de algodón.
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