¿Cómo eliminar los hongos de la piel? Lo que realmente funciona y qué debes evitar

Algunas infecciones superficiales pueden tratarse con productos antifúngicos disponibles sin receta, mientras que otras necesitan valoración médica y medicamentos específicos.

No todos los hongos responden al mismo producto y tampoco todas las zonas del cuerpo requieren el mismo tratamiento.
No abandones el tratamiento cuando desaparezca la picazón

Uno de los errores más frecuentes consiste en dejar de utilizar el tratamiento apenas la piel comienza a verse mejor.

Que la picazón disminuya no significa necesariamente que la infección haya desaparecido por completo.

Los antifúngicos deben utilizarse exactamente como indica el envase o como haya indicado el profesional de salud. Interrumpir el tratamiento antes de tiempo puede favorecer que el problema continúe o vuelva a aparecer.
Cuidado con las cremas con corticoides

Este punto es especialmente importante.

Algunas cremas para problemas de la piel contienen corticosteroides porque ayudan a reducir temporalmente la inflamación y la picazón.

El problema es que, si la erupción realmente es causada por hongos, un corticoide puede empeorar la infección y hacer que se extienda o que resulte más difícil reconocerla.

Por eso, no conviene utilizar por cuenta propia una crema con corticoides para una erupción que podría ser una infección por hongos.
¿Y los remedios caseros?

En internet aparecen numerosas recetas que recomiendan utilizar vinagre, ajo, bicarbonato, limón, alcohol, aceites esenciales u otros ingredientes directamente sobre la piel.

El hecho de que un ingrediente sea natural no significa que sea un tratamiento antifúngico seguro o eficaz.

Algunas sustancias pueden provocar irritación, quemaduras o empeorar una piel que ya está inflamada.

Además, utilizar un remedio casero durante semanas puede retrasar el diagnóstico si en realidad no se trata de una infección por hongos.

Si tienes una lesión persistente, lo más importante es averiguar qué la está causando.
Mantener la piel seca puede marcar una gran diferencia

La humedad favorece muchos problemas relacionados con hongos, especialmente en los pies y en los pliegues de la piel.

Por eso, además del tratamiento cuando sea necesario, es importante reducir las condiciones que favorecen que la infección aparezca o regrese.

Después de bañarte, seca cuidadosamente:

Entre los dedos de los pies.
Los pliegues de la piel.
La zona de la ingle.
Las axilas.
Cualquier área donde se acumule humedad.

No necesitas frotar agresivamente. Lo importante es secar bien la piel.
Cambia los calcetines todos los días

Si tienes problemas frecuentes de hongos en los pies, utiliza calcetines limpios diariamente.

Cuando sudas mucho, puede ser necesario cambiarlos con mayor frecuencia.

También conviene utilizar zapatos que permitan cierta ventilación y evitar permanecer durante muchas horas con los pies húmedos.

Los espacios cálidos y húmedos pueden favorecer la proliferación de determinados hongos.
Evita caminar descalzo en lugares húmedos

Las duchas públicas, vestidores, piscinas y otras áreas húmedas pueden facilitar el contacto con hongos que causan infecciones en los pies.

Utilizar sandalias o calzado adecuado en estos lugares puede reducir el riesgo.

También es recomendable no compartir toallas, calcetines, zapatos, ropa u otros objetos personales con alguien que tenga una infección por hongos.
¿Los hongos pueden afectar las uñas?

Sí.

Las infecciones por hongos en las uñas pueden hacer que estas se vuelvan más gruesas, cambien de color, se debiliten o se deformen.

El tratamiento de las uñas puede ser más complicado que el de una infección superficial de la piel. En algunos casos se necesitan medicamentos específicos y el proceso puede durar bastante tiempo.

Además, una uña amarillenta o deformada no necesariamente tiene hongos. Los golpes y otras enfermedades también pueden producir cambios similares.