Leer más en la siguiente página…

Reflejos que debes evitar cuando te despierte un calambre.
Ante el dolor, algunas reacciones instintivas resultan contraproducentes. A continuación, se detallan los errores que se deben evitar y las mejores prácticas para prevenir que la situación empeore
No moverse: el error que prolonga el sufrimiento
Quedarse quieto y esperar a que el calambre desaparezca solo es una mala idea. Solo prolonga la contracción. La solución es sencilla: estirar suavemente el músculo afectado. Si es la pantorrilla, acercar suavemente el pie a la rodilla para relajar las fibras musculares.
Subestimar sus necesidades de agua
La deshidratación es una de las principales causas de calambres, pero a menudo olvidamos beber suficiente agua, sobre todo con el frío. Para prevenir estas molestias, hidrátate con regularidad a lo largo del día, incluso si no tienes sed. Una buena hidratación es la mejor defensa contra los calambres inesperados.

