La FALTA de AMIGOS revela algo que CASI NADIE entiende

La falta de amigos —o la pérdida de amistades— no debe interpretarse siempre como un signo de fracaso o carencia. Más bien puede ser una alerta interior: un indicio de que estás cambiando, creciendo, replanteando tu vida. Como dice Rolón: no estás roto; eres un ser en transformación.