Milo ha mencionado en varias entrevistas que prefiere ser reconocido por su personalidad y talento, evitando hacer alarde de su vínculo familiar en su vida diaria. A pesar de ello, es imposible pasar por alto su gran parecido con Mel Gibson, especialmente en la mirada y la expresión. Este parecido ha hecho que, en eventos públicos y alfombras rojas, muchos fotógrafos y fanáticos se sorprendan al verlos juntos.
A diferencia de muchas celebridades de su generación, Milo mantiene un perfil bajo en redes sociales y rara vez comparte aspectos de su vida privada. Prefiere dedicar su tiempo libre a actividades tranquilas como el surf, el deporte y los viajes. Esa sencillez ha sido una de las cualidades que más resaltan quienes lo conocen personalmente, describiéndolo como una persona amable, cercana y humilde.
Actualmente, Milo continúa sumando proyectos a su carrera, apostando por producciones independientes y papeles que le permitan crecer como actor. Aunque la figura de su padre sigue siendo una referencia inevitable, él ha demostrado que tiene el carisma y la preparación necesarios para labrarse un nombre propio en la industria del cine.