¿Por qué las uñas se vuelven frágiles?
Las uñas están compuestas principalmente por queratina, una proteína resistente que también forma parte del cabello y la capa externa de la piel. A pesar de su dureza, las uñas pueden debilitarse por diversos factores.
El contacto frecuente con agua caliente, detergentes, jabones fuertes y productos de limpieza puede eliminar parte de los aceites naturales que ayudan a mantenerlas flexibles. Cuando esto ocurre, la superficie se vuelve más seca y propensa a las grietas.
Además, el uso constante de quitaesmaltes, especialmente aquellos que contienen acetona, puede contribuir a la pérdida de humedad. A esto se suman factores como el envejecimiento natural, la exposición al clima, una alimentación poco equilibrada y ciertos hábitos cotidianos que someten a las uñas a pequeños golpes y fricciones.