Mollejas de pollo: sabor, textura y formas sencillas de cocinarlas

También conviene tener presente que las vísceras pueden contener cantidades relevantes de ciertos nutrientes. Si sigues una dieta indicada por un profesional o tienes una condición de salud específica, consulta cómo incorporarlas a tu alimentación.
Cómo limpiarlas y cocinarlas
Preparación previa
- Revisa las piezas y retira membranas, grasa excesiva o restos que no formen parte del músculo.
- Enjuágalas brevemente con agua fría y sécalas con papel de cocina.
- Si son grandes, córtalas en trozos parecidos para que se cocinen de manera uniforme.
- Lava bien las manos, utensilios y superficies que hayan estado en contacto con el pollo crudo.
Cocción lenta para ablandarlas
Una de las técnicas más fiables consiste en cocerlas a fuego suave con agua o caldo, cebolla, ajo y laurel. El tiempo puede variar según el tamaño y la cantidad, pero deben quedar tiernas antes de pasar a otra preparación. Después pueden dorarse en una sartén para añadir color y sabor.
También funcionan en olla a presión, siempre siguiendo las instrucciones del aparato. La seguridad alimentaria es esencial: el pollo y sus vísceras deben cocinarse completamente, sin zonas crudas, y mantenerse refrigerados si no se van a consumir de inmediato.

