Tu cuerpo te puede avisar si es que sufrirás un derrame

La edad y los antecedentes familiares también pueden desempeñar un papel. Haber sufrido anteriormente un AIT o un derrame constituye otro factor que requiere especial atención.

Aunque algunos factores no pueden modificarse, muchos otros sí pueden controlarse con cambios de hábitos y, cuando sea necesario, tratamiento médico.
La prevención empieza mucho antes

Cuidar la salud cardiovascular y cerebral no significa esperar a que aparezcan síntomas.

Controlar regularmente la presión arterial, mantener niveles saludables de colesterol y glucosa, no fumar, realizar actividad física y mantener una alimentación equilibrada son medidas importantes.

Las personas que ya tienen hipertensión, diabetes, colesterol elevado o enfermedades cardíacas deben seguir las recomendaciones de sus profesionales sanitarios y tomar los medicamentos prescritos según las indicaciones.
¿Qué hacer ante una posible emergencia?

Si una persona presenta repentinamente debilidad de un lado del cuerpo, dificultad para hablar, alteraciones de la visión, pérdida del equilibrio o una asimetría facial, no debe conducirse por cuenta propia al hospital ni esperar para observar su evolución.