Algunos de estos síntomas ya se manifestarían, en menor medida, unas semanas o meses antes de un ictus. Esto ocurre especialmente con la pérdida de memoria.
Por lo tanto, es fundamental estar muy atento a las señales y cuidar el cuerpo. Una alimentación saludable, el control del colesterol y la limitación del consumo de alcohol y tabaco son solo algunos de los factores que pueden reducir el riesgo de sufrir un derrame cerebral.
Dispositivos de monitorización de la salud
- Las alucinaciones visuales, auditivas y olfativas deben tomarse muy en serio.
- Agotamiento
- parálisis facial