DESPUÉS DE LOS 60, LA FUERZA NO SE PIERDE POR LA EDAD… SE PIERDE POR ABANDONO
DespuĂ©s de los 60 años, muchas personas empiezan a notar cambios que antes no existĂan. Levantarse de una silla cuesta más trabajo, subir escaleras cansa más rápido, cargar una bolsa pesada parece más difĂcil y la energĂa ya no es la misma de dĂ©cadas atrás. Entonces aparece una idea que se ha repetido durante años: “es normal, ya estoy viejo”. Sin embargo, gran parte de la pĂ©rdida de fuerza que aparece con el paso del tiempo no ocurre Ăşnicamente por cumplir años. En muchos casos ocurre porque poco a poco se abandonan actividades que el cuerpo necesita para mantenerse fuerte.
Una de las primeras cosas que suele desaparecer es el movimiento. Hay personas que caminaban todos los dĂas y, sin darse cuenta, empiezan a caminar menos. Primero dejan de salir por las tardes, luego utilizan más el automĂłvil para trayectos cortos y finalmente pasan gran parte del dĂa sentadas. El cuerpo funciona bajo una regla simple: lo que se usa se fortalece y lo que se abandona se debilita. Las piernas, los mĂşsculos y las articulaciones necesitan movimiento para conservar su capacidad de trabajo.