Reducir demasiado los líquidos puede provocar deshidratación y no es una solución adecuada para todo el mundo.
La cantidad apropiada depende de la persona, su actividad, el clima, sus enfermedades y los medicamentos que toma.
Una estrategia más razonable puede ser evitar beber grandes cantidades durante las horas inmediatamente anteriores a acostarse, especialmente si notas que esto aumenta tus visitas al baño.
También importa la hora de la cena
Una cena muy abundante y acompañada de grandes cantidades de líquidos puede aumentar la sensación de llenado de la vejiga durante la noche.
Si además contiene alimentos muy salados, puede favorecer una mayor sed y hacer que bebas más.
Una cena equilibrada y moderada puede ser una alternativa más cómoda.
No necesitas eliminar completamente los alimentos que te gustan, sino observar qué hábitos parecen empeorar tus síntomas.
¿Las semillas de calabaza son mejores para la próstata?
Las semillas de calabaza también aparecen frecuentemente en consejos relacionados con la salud prostática.
Existe cierta investigación sobre extractos de semillas de calabaza y síntomas urinarios en hombres con hiperplasia prostática benigna.
Algunos estudios pequeños han observado cambios favorables en la frecuencia urinaria, incluida la frecuencia nocturna.
Pero eso no significa que comer un puñado de semillas vaya a desinflamar la próstata ni que sustituya un tratamiento médico.
Los estudios sobre alimentos completos, extractos y suplementos no son equivalentes.
No confundas una próstata grande con una infección
Los síntomas urinarios pueden tener diferentes causas.
Una próstata aumentada de tamaño puede comprimir la uretra, pero también pueden existir infecciones urinarias, problemas de vejiga, cálculos u otras condiciones.
Por eso, si los síntomas aparecen de manera persistente, es importante conocer la causa.
Un alimento no puede determinar qué está provocando el problema.
Señales que conviene revisar con un profesional
Si tienes alguno de estos síntomas de manera frecuente, conviene comentarlo con un profesional de la salud:
Necesidad de levantarte varias veces cada noche para orinar.
Chorro de orina débil.
Dificultad para comenzar a orinar.
Sensación de que la vejiga no se vacía completamente.
Necesidad urgente de ir al baño.
Goteo después de terminar de orinar.
Dolor o ardor al orinar.
Sangre en la orina.
Cambios importantes y repentinos en la frecuencia urinaria.
No significa automáticamente que exista un problema grave.
Simplemente indica que merece la pena investigar la causa en lugar de intentar resolverlo únicamente mediante alimentos.
Una rutina nocturna que puede ayudarte
Si quieres reducir las interrupciones durante la noche, puedes empezar por observar tus hábitos durante varios días.
Intenta concentrar la mayor parte de tus líquidos durante el día y reducir las cantidades grandes cerca de la hora de dormir.
Limita el café, el té con cafeína y el alcohol durante la tarde y la noche si notas que empeoran tus síntomas.
También puedes ir al baño justo antes de acostarte.
Si tienes hinchazón en las piernas, hablar con un profesional puede ser especialmente importante, ya que la acumulación de líquido durante el día puede contribuir a que el cuerpo produzca más orina durante la noche.
¿Y las tres frutas secas?
Las ciruelas pasas, las pasas y los orejones de albaricoque pueden formar parte de una alimentación saludable.
Pero sería incorrecto presentarlas como un tratamiento capaz de desinflamar la próstata o detener la orina nocturna.
La diferencia es importante.
Un alimento saludable puede apoyar una buena alimentación, pero no necesariamente trata la causa de un síntoma.
Si tienes una próstata aumentada, nicturia persistente u otros síntomas urinarios, conocer la causa es mucho más importante que encontrar una receta nocturna.
Las frutas secas pueden disfrutarse en pequeñas porciones, preferiblemente sin azúcar añadido, mientras que la salud de la próstata depende de un conjunto mucho más amplio de factores.
Y si levantarte varias veces cada noche se ha convertido en algo habitual, no tienes que resignarte simplemente porque “es normal con la edad”. Hay diferentes causas y, dependiendo de ellas, existen distintas formas de manejar los síntomas.