Las recomendaciones geriátricas actuales incluyen precisamente criterios para identificar medicamentos potencialmente inapropiados, interacciones y fármacos cuya dosis debe ajustarse según la función de los riñones.
¿Debes dejar de tomar alguno de estos medicamentos?
No.
Esta es probablemente la parte más importante.
Si utilizas alguno de estos medicamentos, no lo suspendas por tu cuenta.
Algunos tratamientos necesitan reducirse gradualmente y otros son esenciales para controlar enfermedades importantes. Suspenderlos repentinamente puede causar problemas.
Lo correcto es preparar una lista de todos los medicamentos que utilizas y revisarla con tu médico o farmacéutico.
No olvides incluir medicamentos sin receta, vitaminas, suplementos y productos para dormir o para el resfriado.
Señales de que un medicamento podría estar afectándote
Algunos cambios pueden ser una razón para revisar el tratamiento.
Por ejemplo:
Mareos nuevos o frecuentes.
Somnolencia excesiva.
Confusión.
Problemas de equilibrio.
Caídas.
Debilidad inusual.
Cambios importantes en la presión arterial.
Problemas gastrointestinales.
Cambios en la memoria.
Alteraciones nuevas después de comenzar un medicamento.
Estos síntomas pueden tener muchas causas y no necesariamente significan que un medicamento sea responsable.
Pero si comenzaron después de iniciar un tratamiento o cambiar una dosis, es importante comentarlo con un profesional.
Una revisión de medicamentos puede ser muy útil
Los adultos mayores suelen consultar a diferentes especialistas y cada uno puede recetar tratamientos diferentes.
Por eso, revisar periódicamente toda la medicación puede ayudar a detectar duplicaciones, interacciones, dosis que necesitan ajustes o medicamentos que ya no son necesarios.
La revisión es especialmente importante cuando una persona ha sido hospitalizada, ha comenzado un nuevo tratamiento o ha experimentado una caída, confusión o cambios importantes en su estado general.
La edad no significa que debas evitar todos los medicamentos
Existe una diferencia entre decir que un medicamento puede presentar mayores riesgos en determinadas personas mayores y decir que nadie debería tomarlo.
Muchos medicamentos que aparecen en listas de precaución siguen siendo necesarios para determinados pacientes.
La decisión depende de la enfermedad que se está tratando, los beneficios esperados, la dosis, la duración del tratamiento, otros medicamentos y las características de cada persona.
Por eso, una lista viral de “medicamentos que debes evitar” nunca debería utilizarse como motivo para abandonar un tratamiento prescrito.
Lo más importante es saber qué tomas, por qué lo tomas y si continúa siendo la opción adecuada para ti.
Una revisión periódica puede ayudar a que los medicamentos necesarios sigan aportando beneficios mientras se reducen los riesgos evitables.