3 tipos de medicamentos que los adultos mayores deberían revisar con su médico

3 tipos de medicamentos que los adultos mayores deberían revisar con su médico
September 19, 2026 • vela Rah

A medida que envejecemos, el organismo puede procesar algunos medicamentos de manera diferente. Los riñones y el hígado pueden eliminar ciertos fármacos más lentamente, mientras que algunos medicamentos pueden tener efectos más fuertes sobre el equilibrio, la presión arterial, la memoria o el estado de alerta.

Por eso, más que hablar de medicamentos que absolutamente nadie debería tomar, es más útil conocer algunos grupos que merecen una revisión médica especial en los adultos mayores.
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Esto es importante porque un medicamento puede ser apropiado para una persona y no serlo para otra. La dosis, el diagnóstico, otros medicamentos y la función de los riñones pueden cambiar completamente la situación.
1. Algunos antihistamínicos antiguos

Los antihistamínicos de primera generación, como la difenhidramina, la doxilamina y la hidroxizina, pueden producir efectos anticolinérgicos y sedantes.

En adultos mayores, estos efectos pueden favorecer problemas como somnolencia, confusión, sequedad de boca, estreñimiento y dificultades para mantener el equilibrio.

Algunos de estos medicamentos se encuentran incluso en productos utilizados para alergias, resfriados o para dormir.

El problema puede pasar desapercibido porque muchas personas los consideran medicamentos comunes y no siempre informan al médico que los utilizan.

Esto no significa que cualquier uso sea automáticamente peligroso. Existen situaciones concretas en las que determinados antihistamínicos pueden utilizarse bajo supervisión médica.

La cuestión es evitar convertirlos en un medicamento habitual sin revisar sus posibles efectos.
2. Algunos antiinflamatorios utilizados durante mucho tiempo

Medicamentos como ibuprofeno, naproxeno y otros antiinflamatorios no esteroideos pueden ser útiles para determinados dolores e inflamaciones.

Sin embargo, el uso prolongado puede aumentar algunos riesgos, especialmente en personas mayores.

Entre las posibles complicaciones se encuentran irritación o sangrado gastrointestinal, aumento de la presión arterial y problemas en la función de los riñones.

El riesgo puede ser mayor cuando la persona tiene antecedentes de úlceras, problemas renales, enfermedades cardiovasculares o utiliza determinados medicamentos, como anticoagulantes.

Por eso, tomar un antiinflamatorio todos los días durante semanas o meses sin supervisión no es una buena estrategia para controlar un dolor crónico.

El objetivo no es demonizar estos medicamentos. Es utilizarlos cuando realmente son necesarios, en la dosis adecuada y durante el menor tiempo apropiado.
3. Algunos medicamentos que producen sedación

Existe otro grupo que merece especial atención: medicamentos que pueden provocar somnolencia, mareos o alteraciones del equilibrio.

Entre ellos se encuentran determinadas benzodiacepinas y algunos medicamentos para dormir.

En adultos mayores, estos efectos pueden aumentar el riesgo de caídas y fracturas.

Además, cuando se combinan varios medicamentos que afectan el sistema nervioso central, los efectos pueden intensificarse.

Por ejemplo, la combinación de ciertos opioides con benzodiacepinas puede aumentar considerablemente el riesgo de efectos adversos graves.

Por eso, cualquier persona que tome varios medicamentos debería revisar periódicamente la combinación completa con un profesional.
El problema no siempre es un medicamento aislado

Una de las cuestiones más importantes en los adultos mayores es la polifarmacia, es decir, el uso de varios medicamentos al mismo tiempo.

Un medicamento puede ser apropiado por sí solo, pero la combinación de varios fármacos puede aumentar el riesgo de interacciones.

También puede ocurrir que un medicamento sea adecuado para una persona con una determinada enfermedad, pero necesite una dosis diferente si la función renal ha cambiado.