Pero ojo: la ciruela no sustituye a las proteínas, sino que las potencia. Comer ciruelas por sí solas no hará milagros a menos que las acompañes con ejercicio de resistencia y una ingesta suficiente de aminoácidos. La estrategia inteligente es usarlas como un pre-entrenamiento natural o para la recuperación post-ejercicio, gracias a su capacidad para reducir el daño oxidativo inducido por el esfuerzo.
Aquí tienes dos recetas sencillas, diseñadas para personas mayores o con movilidad reducida, que integran la ciruela en la rutina diaria.
Receta 1: Puré de ciruelas y nueces para el desayuno (fácil de masticar)
Ingredientes:
5 ciruelas pasas sin hueso (remojadas en agua tibia durante 20 minutos)
1 cucharada de nueces picadas
1/2 yogur griego natural (alto valor proteico)
Una pizca de canela.