Hierve la base: Coloca la taza de flores en una olla con el litro de agua y la rajita de canela (si decides usarla). Deja que hierva a fuego medio durante unos 5 a 8 minutos. Verás cómo el agua adquiere un color rojo intenso rápidamente.
Cuela y concentra: Retira del fuego y cuela el líquido caliente en una jarra grande, separando las flores.
Diluye y endulza: Añade las tazas de agua fría restante para ajustar la intensidad del sabor a tu gusto. Si prefieres endulzarla, este es el momento de agregar el azúcar, panela o endulzante de tu elección mientras la bebida aún está templada, removiendo hasta que se disuelva por completo.
Enfría y sirve: Guárdala en el refrigerador y sírvela bien fría con cubitos de hielo y una rodaja de limón. ¡Queda deliciosa!
🕒 ¿Cuándo disfrutarla?