Nos aseguramos de eso. ¿Estás seguro? Nunca encontramos el cuerpo. ¿Y si habló antes de que lo alcanzáramos? ¿Y si dejó algo que pueda incriminarnos? Gonzalo sintió un sudor frío recorrer su espalda. ¿Qué sugieres? La ejecución de tu hermano es en 48 horas. Una vez que eso suceda, el caso se cierra para siempre. Nadie va a reabrir una investigación por un hombre ya ejecutado. Necesitamos que esas 48 horas pasen sin problemas. Y la abogada Aurelio tomó un sorbo de vino.
Tiene 68 años y problemas del corazón. Los accidentes pasan. La gente mayor se cae. Olvida tomar sus medicinas. Tiene emergencias en medio de la noche. ¿Estás sugiriendo? No estoy sugiriendo nada. Estoy diciendo que tienes 48 horas para resolver este problema. Como lo resuelvas es tu asunto. Pero si esa mujer presenta algo ante un tribunal antes de la ejecución, caeremos los dos. Gonzalo asintió lentamente. Había llegado demasiado lejos para detenerse ahora. Una muerte más no cambiaría nada, solo aseguraría su futuro.