Van a ejecutar a un hombre inocente y yo tengo las pruebas para salvarlo. ¿Qué pruebas? Un silencio largo. La noche que Sara murió, yo estaba ahí. Vi todo y vi algo más que nadie sabe, algo que cambia todo lo que usted cree saber sobre este caso. ¿Qué vio? Sara Fuentes no murió esa noche, señora Medina. Yo la saqué de esa casa antes de que Gonzalo la rematara. Sara está viva y lleva 5 años esperando este momento. Y Dolores no podía procesar lo que acababa de escuchar.
Sara Viva, 5 años escondida mientras su esposo esperaba la ejecución. Eso es imposible, dijo. Hubo un funeral, un certificado de defunción. El cuerpo, el cuerpo estaba tan dañado que la identificación fue por registros. Dentales, interrumpió Martín. Registros que Aurelio Sánchez encargó de falsificar. El cuerpo que enterraron no era Sara. ¿De quién era entonces? Una mujer sin familia que murió esa misma semana en un hospital. Aurelio tiene contactos en la morgue. Hizo el cambio. Todo fue planeado para enterrar el caso junto con la supuesta víctima.