Cómo cocinar huevos al vapor como en los hoteles cinco estrellas

4 huevos grandes.
4 cucharadas de leche, agua o una combinación de ambas.
Una pizca de sal.
Una pequeña cantidad de mantequilla o aceite para engrasar.
Pimienta al gusto.
Opcionalmente puedes añadir:
Cebollín picado.
Queso rallado.
Jamón.
Pavo.
Espinaca cocida.
Champiñones salteados.
Hierbas frescas.
Unas gotas de aceite de oliva.
La receta básica funciona perfectamente únicamente con huevos, líquido y sal.
¿AGUA O LECHE?
Ambas funcionan, pero producen resultados ligeramente diferentes.
El agua permite que el sabor del huevo permanezca más limpio y produce una textura muy ligera.
La leche aporta un poco más de cremosidad y un sabor más redondo.
También puedes utilizar mitad agua y mitad leche.
Una proporción sencilla para comenzar es aproximadamente una cucharada de líquido por cada huevo.
No es necesario añadir demasiado.
Si incorporas una cantidad excesiva de líquido, la mezcla puede tardar mucho más en cuajar o quedar demasiado blanda.
PRIMER PASO: BATIR LOS HUEVOS SIN INCORPORAR DEMASIADO AIRE
Rompe los huevos en un recipiente.
Añade la sal y el líquido.
Ahora bate suavemente.
Este detalle es importante.
No necesitas batirlos como si estuvieras preparando un merengue.
El objetivo es combinar completamente las claras y las yemas sin llenar la mezcla de grandes burbujas.
Puedes utilizar un tenedor, unas varillas pequeñas o incluso palillos.
Bate hasta conseguir un color amarillo uniforme.
Si aparecen muchas burbujas sobre la superficie, deja reposar la mezcla uno o dos minutos.
También puedes retirar las burbujas grandes con una cuchara.
¿Por qué?
Porque las burbujas pueden quedar atrapadas mientras el huevo se cocina y producir una superficie irregular.
Si buscas ese acabado liso y elegante, conviene reducirlas.

