¿Conduces con chanclas o sandalias? ¡Cuidado con la multa!

Cuidado con la multa
Sin embargo, si usted es responsable del accidente, la situación se complica. La aseguradora puede alegar conducción negligente para reducir la indemnización, o incluso denegarla directamente en algunos casos. La lógica es sencilla: si se determina que el uso de chanclas contribuyó al accidente (resbalón en el pedal, reacción tardía durante una frenada de emergencia), la compañía puede considerar que el conductor incumplió su deber de diligencia. En ese caso, la cantidad en juego supera con creces la multa inicial de 135 €.
Esta ambigüedad no es exclusiva de Francia. La mayoría de los países europeos se rigen por el mismo principio: no existe una prohibición explícita, pero sí una obligación general de mantener el control del vehículo, lo que deja un amplio margen de interpretación. En la práctica, las organizaciones de seguridad vial recomiendan desde hace tiempo usar calzado cerrado al conducir. Una simple precaución que evita encontrarse solo frente a un perito de seguros enfadado.

