Descubre el poder del romero: “morfina natural” en tu propio hogar.

1. Té de romero:
La forma más sencilla de usar el romero es preparándolo en infusión. Hierve agua y añade una cucharada de hojas de romero secas. Deja reposar durante unos 10 minutos, cuela y endulza con miel si lo deseas. Esta infusión puede aliviar los dolores de cabeza y favorecer la digestión.

 

 

2 Aceite de romero

El aceite esencial de romero tiene efectos analgésicos y antiinflamatorios cuando se usa en masajes. Mezcle unas gotas de aceite de romero con un aceite portador como el de coco o el de oliva y aplíquelo en las zonas doloridas para reducir la tensión y el dolor muscular.

3. Baño de romero:
Añade un puñado de hojas de romero a tu baño caliente. Su agradable aroma te ayudará a relajar los músculos, limpiar la piel y mejorar tu estado de ánimo.