Diez comidas o cenas exprés con conservas y sin encender el fuego

Bien es sabida mi afición por la mezcla de atún y mayonesa, así que aprovecho esta gran oportunidad para reivindicarla una vez más. En un bol mezcla atún o bonito con unos pepinillos y unas aceitunas picadas –también valen alcaparras, variantes o lo que te guste– tanta mayonesa como creas necesaria y mostaza de Dijon al gusto. Prueba y salpimenta. También puedes añadirle cebollino picado. Rellena unos pimientos del piquillo con delicadeza con la mezcla y sirve (aunque unas horas de reposo en la nevera también le vienen muy bien).
Tostadas con hummus de alubias y alcachofas

Prepara un hummus –dejando el purismo a un lado– triturando 200 g de alubias blancas cocidas con una cucharada generosa de tahini –o mantequilla de cacahuete en su defecto–, el zumo de medio limón, una cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta. Si te queda muy denso, añade agua fría y vuelve a batir hasta obtener la consistencia deseada. Corrige el punto de limón, sal y pimienta. Tuesta unas rebanadas de pan y úntalas con el humus. Ponles encima unas alcachofas cortadas en tamaño de bocado y termínalas con un poco de perejil fresco picado por encima.
Otra opción: triturarlo todo y hacer un hummus-paté de alcachofasRubén León
Bocadillo de queso manchego, pimientos asados y olivada

Aquí va un bocadillo que demuestra que las combinaciones simples, resultan siempre ganadoras. En un bol aliña un puñado de rúcula, canónigos u otra hojas verde con aceite de oliva, vinagre y sal. Corta un pan –barra, baguette, chapata o el que te guste que tenga miga y costra– a lo largo, unta ambas caras con olivada, pon una capa de pimientos asados en conserva cortados en tiras, otra de queso manchego cortado en lonchas finas y la rúcula. Puedes hacerlo también con berenjenas en escabeche en conserva o con pimientos del piquillo, así como cambiar la olivada por humus o romesco.
Bocadillo de atún y piparras

En la misma línea de las combinaciones simples, tenemos al clásico bocadillo de atún con piparras, la unión perfecta entre lo salado y lo ácido con un punto picante. Puedes hacerlo tan simple como cortar una barra de pan –o similar– a lo largo, untar ambas caras con mayonesa, añadir atún o bonito, unas piparras enteras, cerrar y comer. O también cabe la posibilidad de que hagas una mezcla de atún o bonito con mayonesa y piparras picadas y la pongas entre pan y pan, con la opción de añadir un par de anchoas si quieres potenciar el sabor a mar. Tú eliges qué versión quieres ser.
Pimientos asados con salsa de anchoas, aceitunas y limón