¿Ese pequeño agujero en un imperdible? Aquí te contamos para qué sirve realmente.

Los imperdibles son uno de esos objetos cotidianos en los que rara vez pensamos. Permanecen discretamente en costureras, cajones llenos de trastos y bolsas de reparación de emergencia: sencillos, fiables y sorprendentemente ingeniosos. Pero si alguna vez te has fijado bien en uno, puede que hayas notado un pequeño agujero cerca del cierre y te hayas preguntado por qué está ahí.

No es decorativo. Y definitivamente no es aleatorio.

Ese pequeño orificio fue diseñado intencionalmente para que el imperdible resultara aún más práctico.

Una función oculta que la mayoría de la gente pasa por alto:
la pequeña perforación cerca del broche permite pasar un cordón fino, una cuerda o un trozo de hilo. Esto tiene una utilidad muy práctica: ayuda a estabilizar el broche al sujetarlo a la tela.

Cuando se usa un imperdible en materiales delicados, resbaladizos o elásticos, este puede girar o cambiar de posición. Al asegurarlo con hilo a través de ese pequeño orificio, se reduce el movimiento y se mantiene exactamente donde se desea. Es una sutil mejora de diseño que marca una gran diferencia en ciertas situaciones.

Truco de organización inteligente:
El agujero no solo es útil al usar el alfiler, sino que también es ideal para guardarlo.

Las artesanas y costureras suelen ensartar varios imperdibles en un hilo o unirlos usando ese pequeño agujero. Así los mantienen organizados, evitan que se dispersen en los cajones y reducen el riesgo de pinchazos accidentales.

Es una pequeña característica que hace que guardar los imperdibles sea más fácil y seguro.

Útil más allá de la costura
Ese pequeño agujero también resulta útil fuera del mundo de la costura.

En viajes o situaciones al aire libre, puedes sujetar un imperdible a: