Diarrea.
Vómitos.
Gases.
Dolor o molestias abdominales.
Heces más blandas de lo normal.
Malestar general.
En algunos casos, una diarrea o vómitos intensos pueden provocar deshidratación, especialmente en animales pequeños.
Por eso es importante vigilar al gato si ha consumido una cantidad importante y comienza a sentirse mal.
¿Y si solo tomó un poco?
Si un gato adulto sano tomó accidentalmente unas pocas gotas o una pequeña cantidad de leche, no significa automáticamente que vaya a ocurrir una emergencia.
La reacción depende del animal, de la cantidad consumida y de su tolerancia individual.
Lo importante es observarlo durante las horas siguientes.
Si continúa comportándose normalmente, come, bebe agua y no presenta vómitos ni diarrea, probablemente no ocurra nada importante.
Sin embargo, convertir la leche en una bebida habitual no es recomendable.
El verdadero problema aparece cuando se convierte en costumbre