Una enfermera de cuidados paliativos revela un movimiento que las personas suelen hacer cuando están cerca de la muerte

Tomar una mano. Decir «te quiero». Recordar un momento feliz. Decir aquello que quizá nunca se había dicho. Permanecer en silencio cuando las palabras ya no son necesarias.
Los cuidados paliativos buscan precisamente que la persona pueda vivir sus últimos momentos con el mayor confort posible, atendiendo no solo los síntomas físicos, sino también sus necesidades emocionales, sociales y espirituales.
Y quizá por eso algunos de estos pequeños movimientos permanecen tanto tiempo en la memoria de quienes los presencian.
Porque cuando alguien levanta lentamente los brazos en sus últimos momentos, nadie puede saber con absoluta certeza qué está experimentando. Pero para quienes están a su lado, ese instante puede convertirse en una de las despedidas más profundas de toda una vida.