Su médico le había prohibido el estrés. Su familia le había suplicado que descansara. Pero Dolores tomó su teléfono y buscó el número de su antiguo asistente. Carlos dijo cuando contestó, necesito que me consigas todo sobre el caso Fuentes. Todo. Antes de continuar con nuestra historia, me gustaría dejar un saludo muy especial a nuestros seguidores en Estados Unidos, en México, en Colombia, en Perú, España, Italia, Venezuela, Uruguay, Paraguay. República Dominicana, Puerto Rico, El Salvador, Ecuador, Bolivia, Chile, Argentina, Costa Rica, Cuba, Canadá, Francia, Panamá, Australia, Guatemala, Nicaragua y Honduras.
¿Desde qué parte del mundo nos escuchas? Comenta para saludarte. Bendiciones para todos. Continuando con la historia. El hogar Santa María estaba ubicado en las afueras de la ciudad, rodeado de árboles viejos y silencio. Dolores llegó al día siguiente, armada con una credencial vencida y la determinación de quien no tiene nada que perder. Carmela Vega, la directora del hogar, era una mujer de 70 años, con manos arrugadas y ojos que habían visto demasiado sufrimiento infantil. Recibió a Dolores en su oficina con desconfianza.