Huevos blancos y marrones: cuáles son sus diferencias y cuál conviene elegir

Entonces, ¿cuál conviene comprar? Para la mayoría de los consumidores, la elección entre huevos blancos y marrones puede hacerse según el precio, la frescura, el tamaño, el sistema de producción y las preferencias personales, en lugar de basarse únicamente en el color.
Un aspecto mucho más importante es comprobar que los huevos estén en buenas condiciones, que hayan sido almacenados correctamente y que el envase proporcione información clara sobre su origen y fecha correspondiente. La manipulación adecuada también es fundamental para conservar su calidad.
La frescura puede influir considerablemente en las características del huevo. Con el paso del tiempo, algunas propiedades internas van cambiando, por lo que un huevo más fresco suele presentar una clara más consistente y una yema con mayor firmeza. Estas características son independientes de que la cáscara sea blanca o marrón.
También es importante recordar que el color del huevo no determina su calidad sanitaria. Las buenas prácticas de producción, conservación y manipulación son mucho más relevantes desde el punto de vista de la seguridad alimentaria.

