Apio para los Riñones y el Hígado: Una Forma Natural de Complementar una Alimentación Saludable 

En ensalada: una opción aún más sencilla
No es necesario convertir siempre el apio en jugo. Comerlo entero permite aprovechar mejor su fibra.
Prueba esta combinación:
- 2 tallos de apio picados
- ½ pepino
- 1 zanahoria rallada
- Hojas verdes
- Aceite de oliva
- Limón
Mezcla los ingredientes y tendrás una ensalada fresca y crujiente que puede acompañar el almuerzo o la cena.
Crema casera de apio y verduras
Ingredientes
- 3–4 tallos de apio
- 1 zanahoria
- 1 puerro
- 1 papa pequeña
- Agua o caldo casero bajo en sal
Cocina las verduras hasta que estén tiernas y luego tritúralas hasta conseguir la textura deseada.
Si necesitas controlar el consumo de sodio, procura evitar caldos comerciales con grandes cantidades de sal.
¿Quién debe tener más precaución?
Aunque el apio es un alimento habitual y generalmente seguro, no todas las personas necesitan consumirlo en grandes cantidades.
Conviene consultar con un profesional sanitario antes de aumentar considerablemente su consumo si:
- tienes enfermedad renal;
- necesitas controlar el potasio;
- sigues una dieta específica por una enfermedad crónica;
- utilizas medicamentos que pueden verse afectados por cambios importantes en la alimentación;
- tienes antecedentes de alergia al apio;
- estás embarazada y deseas utilizar preparados o extractos concentrados.
También es importante recordar que un jugo verde no debe sustituir medicamentos ni tratamientos prescritos.