7. El trabajo implicaba actividad física
Incluso los trabajos de oficina requerían movimiento: caminar entre habitaciones, subir escaleras, cargar documentos. El trabajo manual también era más común, lo que hacía que el movimiento formara parte de la jornada laboral.
8. El aburrimiento impulsaba a la acción
No había pantallas personales en los bolsillos. Si la gente se aburría, salía, visitaba a alguien o buscaba algo que hacer.
El aburrimiento fomentaba el movimiento en lugar de la inmovilidad.
La parte que muchos evitan reconocer
La gente de la década de 1970 no era más disciplinada.
Vivían en un entorno que fomentaba el equilibrio de forma natural.
El mundo actual está diseñado para estar sentados, comer constantemente y pasar horas frente a las pantallas, y el cuerpo responde a ese entorno.
¿Qué se puede aplicar hoy?